miércoles, 5 de noviembre de 2014

Pachamama

...
--¿Preparada?
 -Sí, solo dime el tiempo y el espacio
--¿sabes que aquí no volverás?
 -Sí, también lo sé
--¿eso no te angustia?
 -No, cumpliré tu voluntad
--Bien, te he encomendado esto a ti porque confío plenamente que tu lo harás muy bien
 -¿Qué pasará con éste viejo árbol?
--polvo al polvo, aquí será borrado todo rastro de tu ser.
 -bien y mi... ¿energía?
--absolutamente toda pasará a... éste
 -¿éste? No hay un nombre para el nuevo
--sí, si hay, ellos se lo darán
 -¿ellos? ¿quienes son ellos?
--un ser especial
 -¿Qué tienen de especial?
--Bueno para empezar tendrán conciencia de ser y estar
 -¿Cómo tu y como yo?
--sólo como tu, no te iguales a mi,
 -perdóname
--pero si serán muy diferentes...
 -¿me voy a relacionar con ellos?
--No. No de forma directa, tendrás total autonomía y controlarás todo para preservar la existencia de todos y todo. Tu y éste serán un sólo...
 -¿sabrán ellos de mi existencia?
--sí, te llamarán Pachamama
 -mmm ya entiendo el nombre ¿sabrán ellos de ti?
--erróneamente se harán ideas de mi.
 -¿a dónde me enviarás?
--lejos tan lejos de aquí que se sentirán sólos en el infinito
 -¿porqué de esa forma?
--para que me busquen, ya todo fue organizado para ubicarte...
 -¿Él lo hizo todo?
--así es, siempre será así
 -¿ellos estarán desde el principio?
--No. Ellos aparecerán a su debido tiempo
 -¿estarán ellos de mi lado?
--unos serán racionales y otros irracionales
 -¿volveremos hablar?
--No. Pero él estará siempre contigo 

-¿Él será como ellos? 

--No. Pero en un tiempo definido él estará entre ellos 

 - ha iniciado todo... es maravilloso 
--debes partir, confío plenamente en ti
 -tu obra estará a salvo...

miércoles, 29 de octubre de 2014

Mellizos (parte de mis sueños)

 Se abrazaron como nunca lo habían hecho, se abrazaron como si hubiese pasado una eternidad sin hacerlo, ellos estaban en todo su derecho, se abrazaron como solían hacerlo cuando compartían  placenta, ellos, ellos eran mellizos.
Ese día él había decidido visitarla en la cabaña que le había dejado su esposo, ella era feliz viviendo allí a sus sesenta y seis años de edad, llevaban mucho tiempos sin verse, más de una década.

Él había llevado unos víveres para prepararse una cena, como aquella que solían hacer  cuando ambos eran solteros y solo se tenían el uno al otro para compartir, ese día estuvo lleno de alegrías, recordaban viejas anécdotas que solo los hacían reír sin mas no poder, hasta que las lágrimas brotaban de sus ojos por tanta euforia, recordaban nadando en lago, como era que lo hacían de niños.
Él había llevado una cámara fotográfica para tener buenas fotos pues ese día lo a meritaba así que no perdía momento para fotografiar a su hermana melliza mientras ella protestaba por que siempre se consideró poco fotogénica, de vez en cuando se tomaban autorretratos en los que ella arruinaba la toma haciendo una mueca.

A pesar de sus edades ellos eran bien alegres el estar juntos les devolvía la alegría y vitalidad  que por una década había estado apagada. ellos eran  uña y mugre, el día transcurría entre risas comida y vino, hubo tiempo para todo para hablar de sus parejas de sus respectivas vidas que por extraño que parezca ninguno de los dos tuvo hijos así que a esas alturas de la vida  solo se tenían el uno al otro como hermanos.

En un juego mesa en donde apostaron la lavada de platos, ella perdió, recordando con eso que su hermano mayor por cinco minutos siempre solía hacerle trampa, así que este le propuso que el lavaría los platos siempre y cuando ella lo declara campeón absoluto de todo, ella no podía para de reír por las ocurrencias de sus hermano, pero sin mayor molestia acepto al fin al cabo era su amado hermano. La tarde caía muy rápido y no paraba de tomar fotos sin importarle mucho si quedaban bien o no, aunque no había mucho que hacer por mejorar las fotos puesto que usaba una cámara tradicional así que todo lo vivido ese día quedo registrado en dos películas fotográficas.

Al caer la noche él pensó en pasar la noche en casa de su hermana pero ella lo persuadió para que se fuera, cosa que a su hermano no le cayó mucho en gracia pues volver a la ciudad no iba ser tan fácil como  la llegada ahí, a regañadientes él partió hacia la carretera principal a esperar el bus que lo regresara a la ciudad para luego tomar el vuelo de regreso a la ciudad en donde vivía con su esposa, esposa que nunca soporto a su hermana ya que el sentimiento era mutuo.

Ya llevaba una hora de espera y no había señales de nada que lo pudiera llevar de regreso, así que no lo pensó más y decidió volver a la caballa de su hermana camino esos dos kilómetros con ideas raras en su cabeza sobre la negativa de su hermana al hospedarlo en casa. Al llegar al sitio todo que estaba muy oscuro a pesar de haber luna llena los arboles no dejaban pasar el brillo de la luna, así que a duras penas se podía reconocer la silueta de la caballa.

Llamo a su hermana más de una vez pero esta no daba señales de ninguna clase intento abrir la puerta pero esta estaba asegurada, toco  la puerta lo más que pudo para hacer la mayor cantidad de ruido posible pero nadie respondía, eso le pareció más extraño busco la puerta trasera pero también estaba asegurada, sin pensarlo tomo una piedra y rompió el cristal para introducir su mano y quitar el seguro, al encender la luz noto que la cocina estaba desordenada pero cómo él había ayudado en la limpieza del lugar, nuevamente llama a su hermana y esta no responde, su cuerpo empieza a sentir esa sensación miedo que solía tener cuando hermana le jugaba bromas de fingir estar muerta, pero si era así la reprendería porque ahora si estaba envuelto en un halo de miedo y él estaba muy viejo para esas cosas.

Encendió las luces de la parte baja de la casa notando que el juego de mesa donde habían hecho esa tonta apuesta no estaba por ningún lado, subió las escalera a toda prisa reviso cada una de las habitaciones el cuarto de estudio donde había estado chismoseando las fotografías de ella con esposo, todo parecía como si nunca hubiese estado en ese lugar. A su cabeza llegaban las más extrañas ideas y no lograba  comprender nada de lo que estaba pasando ahí en ese lugar donde había tenido uno de los mejores días de su vida después de mucho tiempo.

A grandes  pasos se dirigió hacia la alcoba de ella, de seguro está dormida y solo me está jugando una mala pasada, abrió la puerta muy despacio pensando en sorprenderla él a ella, se introdujo en la habitación con el sigilo de un gato al acecho. Efectivamente ahí estaba en su cama dormida muy dormida, se sentó en la orilla de la cama para acariciar su frente como cuando lo hacía en su niñez en las noches de tormentas y compartían la cama.

De un salto salió de la misma al sentir un frió sepulcral en la cabeza de su hermana, de su amada melliza, tocándola por los pies la llamaba pero el cuerpo inerte no respondía,  encendió la luz de la habitación y pudo contemplar el cuerpo de su hermana estaba pálida, la llamaba una y otra vez pero ella no respondía, se acercó y la tomo por los hombros, la zangoloteo  una y otras vez pero ya era muy tarde el cuerpo llevaba varias horas de muerto tal vez días…

Esa noche la cabaña se llenó de muchas personas pues el dio aviso a las autoridades. El informe final dictamino que había sido muerte natural mientras dormía así que ella no sufrió y que el cuerpo llevaba sin vida  al momento de la autopsia un aproximado de veinte horas, El anciano quedo sentado al escuchar tal informe, aun así guardo silencio pues no comprendía muchas cosas

Pasadas honras fúnebres fue a recoger sus fotografía que para ese momento ya debían estar reveladas, mientras se dirigía al laboratorio fotográfico muchas ideas golpeaban su cabeza pues aun no lograba entender nada de este asunto tan misteriosos con su hermana. Recogió su sobre de fotos con un temor inmenso de abrir el paquete. Camino hasta un parque se sentó en una silla sola y llenándose de valor abrió el sobre saco todas las fotografías y empezó a verlas con los ojos nublados, las pasaba con mucha rapidez una y otra vez las extendió en las silla y busco en cada una de ellas el rostro de su hermana pero nada, en las fotos solo aparecía él o partes de la casa…

martes, 28 de octubre de 2014

Sin amor, ni pio

 -Cada noche es lo mismo- le decía la anciana a su esposo joven esposo, que bien podría ser su bisnieto
- ¿Qué quieres que haga?- pregunto este con voz apagada
-que me hagas el amor, no lo entiendes
-claro que lo entiendo, pero ¿por qué no uso ese hechizo para recuperar tu juventud en vez de usarlo para atarme a ti?
-porque soy una idiota, una bruja muy torpe
-ahora entiendes el libre albedrío –esta asintió con su arrugada cara y su asquerosa verruga peluda-- por eso no te puedo hacer el amor… 

Yo, postre

Happy birthday…
Eso me saco de mi profundo sueño,  eran las voces de unos pequeños los escuchaba muy cerca de mi casa cantando esa popular canción… ¿Quién cumpleaños el día de brujas? La curiosidad me gano y Salí de mi casa camine hasta las voces que provenían de un pequeño bosque cada vez sentía la voces con mayor fuerza y mi ser se llenó de miedo, mucho miedo al llegar ahí…

No lo podía creer, yo era el postre para un demonio y este me devoraba con ansias.

Si tú estás leyendo esto, es porque estás muerto como yo. buuuaaaaaajajajaa

martes, 21 de octubre de 2014

Eternos



El tiempo, no parecía importarles, tanto el viejo como el perro ya estaban más que acostumbrados. Cada noche cuando todos dormían ellos los eternos amigos, amigos de toda vida salían de casa  y observaban la estrella, la estrella de vida  eterna, puesto que para los dos ya estaban en las últimas. El perro igualaba la edad del anciano en su proporción,  Ninguno de los dos aun sin entenderse estaban dispuestos a dejar este mundo.

Pero algo paso esa noche, no era como todas, algo rondaba el ambiente, el viejo sin prestarle atención a tales cosas busca a su amigo y fiel compañero, “Káiser”, era el nombre de este animal, este de inmediato llego meneando la cola con un paso desgarbado, salieron de casa, el objetivo era simple, alcanzar la inmortalidad.

Esa noche dieron más vueltas de las acostumbradas para llegar a su sitio preferido para observar su amada estrella, recorrieron cada callecita de esa pequeña aldea, cada una traía un recuerdo una vivencia en alegría o tristeza, cada lugar, cada casa, cada local, punzaban su mente con algún recuerdo, un recuerdo que erizaba su piel.

El anciano camina lento, su perro lo imita, en verdad ninguno de los dos parece tener afán esta noche el tiempo no les importa en lo más mínimo, esa es la convicción de unos seres que van alcanzar la eternidad.

El perro de vez en vez se detiene, su instinto lo obliga  a marcar  su territorio, territorio que ya no puede defender pero su instinto es mayor a su razón. El anciano lo ve y sabe que por muy viejo que esté así es, así será, firme hasta la eternidad.

Un sitio en particular llama la atención del viejo, éste no puede evitar detener una lagrima, una lagrima que marca su camino al rodar por su mejilla, el can no entiende la congoja de su amo. Debe ser que ocurrió antes, mucho antes de que el llegara a su vida.

El viejo evoca recuerdos, recuerdos que siempre han estado ahí pero solo esta vez le movieron fibras en su corazón, no puede evitar acercarse a una silla del parque central de la pequeña aldea, ¿cuántas veces la uso? Ni el mismo lo sabe. Lo que sí sabe es que era la silla preferida de su amada, amada que ya no está por que partió primero hacia la eternidad, ella era su mundo su vida y motivación, nunca hubo hijos. Ambos, tanto él como ella pensaban que era injusto compartir su amor con unos niñitos que al crecer los iban a olvidar, así que se amaron como nunca  se ha amado en esta vida, se amaron porque eran “tal para cual” y nunca hubo terceros a quien amar y eso involucraba tener hijos.

¿Cuánto tiempo corrió mientras el viejo estuvo en la silla?  Eso no importa ya.

El anciano  se pone de pie acaricia la cabeza del perro ambos entienden que ya es hora. Su momento  ha llegado y no hay marcha atrás se dirigen hacia  su sitio, donde cada noche debían ir a divisar su estrella, al llegar el anciano toma su posición, viejos resabios de cuando era militar, el perro lo acompaña a su derecha en una posición de alerta están listos lo esperaron toda la vida y así será. Su amada estrella los petrifico en esculturas de un material nunca antes visto y que aún hoy día,  mil años después siguen en pie así las enredaderas reclamen el lugar como suyo y traten en una batalla infinita de ahogar las estatuas de dos seres que alcanzaron la eternidad  al mirar su amada estrella.