miércoles, 29 de octubre de 2014

Mellizos (parte de mis sueños)

 Se abrazaron como nunca lo habían hecho, se abrazaron como si hubiese pasado una eternidad sin hacerlo, ellos estaban en todo su derecho, se abrazaron como solían hacerlo cuando compartían  placenta, ellos, ellos eran mellizos.
Ese día él había decidido visitarla en la cabaña que le había dejado su esposo, ella era feliz viviendo allí a sus sesenta y seis años de edad, llevaban mucho tiempos sin verse, más de una década.

Él había llevado unos víveres para prepararse una cena, como aquella que solían hacer  cuando ambos eran solteros y solo se tenían el uno al otro para compartir, ese día estuvo lleno de alegrías, recordaban viejas anécdotas que solo los hacían reír sin mas no poder, hasta que las lágrimas brotaban de sus ojos por tanta euforia, recordaban nadando en lago, como era que lo hacían de niños.
Él había llevado una cámara fotográfica para tener buenas fotos pues ese día lo a meritaba así que no perdía momento para fotografiar a su hermana melliza mientras ella protestaba por que siempre se consideró poco fotogénica, de vez en cuando se tomaban autorretratos en los que ella arruinaba la toma haciendo una mueca.

A pesar de sus edades ellos eran bien alegres el estar juntos les devolvía la alegría y vitalidad  que por una década había estado apagada. ellos eran  uña y mugre, el día transcurría entre risas comida y vino, hubo tiempo para todo para hablar de sus parejas de sus respectivas vidas que por extraño que parezca ninguno de los dos tuvo hijos así que a esas alturas de la vida  solo se tenían el uno al otro como hermanos.

En un juego mesa en donde apostaron la lavada de platos, ella perdió, recordando con eso que su hermano mayor por cinco minutos siempre solía hacerle trampa, así que este le propuso que el lavaría los platos siempre y cuando ella lo declara campeón absoluto de todo, ella no podía para de reír por las ocurrencias de sus hermano, pero sin mayor molestia acepto al fin al cabo era su amado hermano. La tarde caía muy rápido y no paraba de tomar fotos sin importarle mucho si quedaban bien o no, aunque no había mucho que hacer por mejorar las fotos puesto que usaba una cámara tradicional así que todo lo vivido ese día quedo registrado en dos películas fotográficas.

Al caer la noche él pensó en pasar la noche en casa de su hermana pero ella lo persuadió para que se fuera, cosa que a su hermano no le cayó mucho en gracia pues volver a la ciudad no iba ser tan fácil como  la llegada ahí, a regañadientes él partió hacia la carretera principal a esperar el bus que lo regresara a la ciudad para luego tomar el vuelo de regreso a la ciudad en donde vivía con su esposa, esposa que nunca soporto a su hermana ya que el sentimiento era mutuo.

Ya llevaba una hora de espera y no había señales de nada que lo pudiera llevar de regreso, así que no lo pensó más y decidió volver a la caballa de su hermana camino esos dos kilómetros con ideas raras en su cabeza sobre la negativa de su hermana al hospedarlo en casa. Al llegar al sitio todo que estaba muy oscuro a pesar de haber luna llena los arboles no dejaban pasar el brillo de la luna, así que a duras penas se podía reconocer la silueta de la caballa.

Llamo a su hermana más de una vez pero esta no daba señales de ninguna clase intento abrir la puerta pero esta estaba asegurada, toco  la puerta lo más que pudo para hacer la mayor cantidad de ruido posible pero nadie respondía, eso le pareció más extraño busco la puerta trasera pero también estaba asegurada, sin pensarlo tomo una piedra y rompió el cristal para introducir su mano y quitar el seguro, al encender la luz noto que la cocina estaba desordenada pero cómo él había ayudado en la limpieza del lugar, nuevamente llama a su hermana y esta no responde, su cuerpo empieza a sentir esa sensación miedo que solía tener cuando hermana le jugaba bromas de fingir estar muerta, pero si era así la reprendería porque ahora si estaba envuelto en un halo de miedo y él estaba muy viejo para esas cosas.

Encendió las luces de la parte baja de la casa notando que el juego de mesa donde habían hecho esa tonta apuesta no estaba por ningún lado, subió las escalera a toda prisa reviso cada una de las habitaciones el cuarto de estudio donde había estado chismoseando las fotografías de ella con esposo, todo parecía como si nunca hubiese estado en ese lugar. A su cabeza llegaban las más extrañas ideas y no lograba  comprender nada de lo que estaba pasando ahí en ese lugar donde había tenido uno de los mejores días de su vida después de mucho tiempo.

A grandes  pasos se dirigió hacia la alcoba de ella, de seguro está dormida y solo me está jugando una mala pasada, abrió la puerta muy despacio pensando en sorprenderla él a ella, se introdujo en la habitación con el sigilo de un gato al acecho. Efectivamente ahí estaba en su cama dormida muy dormida, se sentó en la orilla de la cama para acariciar su frente como cuando lo hacía en su niñez en las noches de tormentas y compartían la cama.

De un salto salió de la misma al sentir un frió sepulcral en la cabeza de su hermana, de su amada melliza, tocándola por los pies la llamaba pero el cuerpo inerte no respondía,  encendió la luz de la habitación y pudo contemplar el cuerpo de su hermana estaba pálida, la llamaba una y otra vez pero ella no respondía, se acercó y la tomo por los hombros, la zangoloteo  una y otras vez pero ya era muy tarde el cuerpo llevaba varias horas de muerto tal vez días…

Esa noche la cabaña se llenó de muchas personas pues el dio aviso a las autoridades. El informe final dictamino que había sido muerte natural mientras dormía así que ella no sufrió y que el cuerpo llevaba sin vida  al momento de la autopsia un aproximado de veinte horas, El anciano quedo sentado al escuchar tal informe, aun así guardo silencio pues no comprendía muchas cosas

Pasadas honras fúnebres fue a recoger sus fotografía que para ese momento ya debían estar reveladas, mientras se dirigía al laboratorio fotográfico muchas ideas golpeaban su cabeza pues aun no lograba entender nada de este asunto tan misteriosos con su hermana. Recogió su sobre de fotos con un temor inmenso de abrir el paquete. Camino hasta un parque se sentó en una silla sola y llenándose de valor abrió el sobre saco todas las fotografías y empezó a verlas con los ojos nublados, las pasaba con mucha rapidez una y otra vez las extendió en las silla y busco en cada una de ellas el rostro de su hermana pero nada, en las fotos solo aparecía él o partes de la casa…

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